Viernes Santo, un hermoso video sobre la canción Diario de María
Esta canción es hermosa para reflexionar sobre lo que vivió la Virgen María, sus dolores y también sus alegrías con Jesús, toda su entrega y su disposición plena a la voluntad de Dios sin dudar. Espero que les sirva mucho y sea para mayor Gloria de Dios.
Himno de Visita del Papa Benedicto XVI a México, 23 al 26 de Marzo 2012
Les dejo esta excelente obra de los cantantes mexicanos que se unieron para hacer este hermoso himno para la visita del Santo Padre!. Un ejemplo para muchos de como con nuestros oficios podemos hacer obras muy agradables a Dios y que pueden ayudar a los demás a acercarse a Él por nuestro servicio. Somos instrumentos de Dios y sin nuestras manos el mensaje de Dios no puede llegar a quien lo necesita, ojalá todos podamos servir dignamente a Dios con nuestras carreras y sobre todo con nuestra vida, haciendo de nuestro trabajo una verdadera evangelización llevando con solo el mínimo ejemplo la verdad. Por eso existe la frase que dice «Las palabras conmueven pero los ejemplos arrastran», muchos santos fueron ejemplo como San Juan Bosco, Santo Domingo Sabio (para citar algunos) que con su vida llegaron a convertir a muchos y llevarlos a ser santos entrando en la felicidad plena que es la eternidad en el cielo, al que todos estamos llamados, solo basta con tomar nuestra cruz y seguirlo a Él cada día.
Felicitaciones a los que pusieron su voz y trabajo en esta canción tan linda:
Tema: «Mensajero de Paz» versión TELEVISA
Voces:
- Sheyla
- Danna Paola
- Pequeños Gigantes: Magaby, Miguel Ángel, Hiroshi
- Alexander Acha
- Mijares
- Filippa Giordano
- Prey
Compositor: Carlos Lara
Imagen: Obispos de México con el Papa Benedicto XVI.
Alexander Acha, María – canción a la Virgen de Guadalupe
Les dejo esta hermosa canción de Alexander Acha, ya que pronto el Papa Benedicto XVI visitará México y Cuba en 10 días aproximadamente.
Tener el espíritu alegre en medio de las pruebas, por San Pedro Damián, Obispo
De las cartas de San Pedro Damián, Obispo
Me has pedido, amadísimo hermano, que te escriba una carta de consuelo, con el fin de confortar tu ánimo, entristecido por tantas calamidades como tienes que soportar.
… Pero, si tu mente está despierta, a mano tienes el consuelo, ya que las mismas palabras de la Escritura son prueba cierta de que Dios te trata como hijo, educándote con miras a conseguir la herencia celestial. Así lo indican claramente aquellas palabras: Hijo mío, si te llegas a servir al Señor, prepárate para las pruebas; mantén el corazón firme, sé valiente.
Pues, si se mantiene el corazón firme y se es valiente en el servicio del Señor, las pruebas y adversidades no son un tormento de esclavos, sino más bien una corrección paterna.
Por esto Job, en medio de sus calamidades, si bien dice: “Que Dios se Read more…
Oración de abandono, de Carlos de Foucauld
Padre,
me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy gracias.
Estoy dispuesto a todo;
lo acepto todo
con tal de que tu voluntad
se cumpla en mí
y en todas tus criaturas.
No deseo ninguna otra cosa, Padre.
Te ofrezco mi vida.
Te la doy con todo el amor
de que soy capaz.
Porque te amo
y necesito darme:
ponerme en tus manos,
sin medida,
con una infinita confianza.
Porque Tú eres mi Padre.
Amén.
CARLOS DE FOUCAULD
Para saber sobre quién fue Carlos de Foucauld puede leer sobre este Beato en http://www.aciprensa.com/santos
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María! (Oración)
Acordaos,
¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han
acudido a vuestra protección,
implorando vuestro auxilio,
haya sido desamparado.
Animado por esta confianza ,
a Vos acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes ,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante Vos.
Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas
benignamente.
Amén
Frases de Madre Teresa sobre el amor
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.
Madre Teresa de Calcuta.
EL AMOR, 1Corintios 4-8
4El Amor es paciente, es servicial, el amor no es envidioso ni busca aparentar, no es orgulloso ni actúa con bajeza, 5no busca su interés, no se irrita, sino que deja atrás las ofensas y las perdona, 6nunca se alegra de la injusticia, y siempre se alegra de la verdad. 7Todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8El amor nunca terminará.
¿Que nadie regresó del infierno para contarlo? falso. Josefa, los 3 pastorcitos de Fátima, y muchos Santos fueron, vieron, y contaron… lo mismo!!!
EL INFIERNO DE SOR JOSEFA MENÉNDEZ
«…Oí a un demonio, del cual había escapado un alma, forzado a confesar su impotencia. ‘Desconcertante… ¿cómo pueden hacer para que se me escapen tantas? Eran mías’ (y enumeró sus pecados)… ‘Trabajé muy duramente, y aún así se escaparon entre mis dedos… Alguien debe estar sufriendo y reparando por ellos…»
Jesucristo se le apareció a menudo durante los años 1921-22 y 23
a la hermana Josefa Menéndez, una monja de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús.
Sus Memorias están publicadas en un libro de más de 500 páginas titulado: el Camino del Amor Divino.
En este Libro se explica el empeño de Jesús en salvar nuestras almas por el encuentro con Su amor antes de «la aproximación de los últimos días del mundo».
En la vida de Sor Josefa tuvo lugar un fenómeno muy raro en la vida de los santos: conocer en carne propia los sufrimientos del infierno. Dios permitió al diablo que la bajase hasta el infierno. Allá, pasa largas horas, algunas veces una noche entera, en una indescriptible agonía. A pesar de que fue llevada al infierno más de un centenar de veces, a ella le parece que cada vez es la primera, y cada una le semeja tan larga como una eternidad. Soporta todas las torturas del infierno, con una sóla excepción: el odio a Dios. No fue el menor de estos tormentos oír las estériles confesiones de los condenados, sus gritos de odio, de dolor y de desesperación.
A pesar de todo, cuando tras una larga espera vuelve a la vida, destrozada y agotada, con su cuerpo agonizante por el dolor, ella
no se fija en el sufrimiento, por muy severo que sea, si con ello consigue salvar un alma de aquella espeluznante caverna de tormentos. A medida que empieza a respirar mejor, su corazón estalla de alegría al saber que aún puede amar al Señor.
Sor Josefa escribe con gran reticencia sobre el tema del infierno. Ella lo hizo solamente para conformar los benditos deseos de Nuestro Señor.
Nuestra Señora le dijo el 25 de octubre de 1922: «Todo lo que Jesús te da a ver y a sufrir de los tormentos del infierno es para que puedas hacerlos conocer al mundo. Por lo tanto, olvídate enteramente de ti misma, y piensa en la gloria de la salvación de las almas.»
Ella repetidamente testifica sobre el mayor tormento del infierno: «Una de estas almas condenadas gritó con desesperación: «Esta es mi tortura…
El Verdadero Amor (anécdota)
Un sabio maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que se declaraban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando éste se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.
El maestro les escuchó con atención y después les relató un testimonio personal:
– Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno cuando sufrió un infarto y cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, condujo hasta el hospital mientras su corazón se despedazaba en profunda agonía. Cuando llegó, por desgracia, ella ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas. Él pidió a mi hermano teólogo que dijera algunas reflexión sobre la muerte y la eternidad. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte. Mi padre escuchaba con gran atención. De pronto pidió «llévenme al cementerio».
Escogiendo mi cruz (cuento)
Cuentan que un hombre un día le dijo a Jesús:
– «Señor: ya estoy cansado de llevar la misma cruz en mi hombro, es muy pesada y muy grande para mi estatura».
Jesús amablemente le dijo:
– «Si crees que es mucho para ti, entra en ese cuarto y elige la cruz que más se adapte a ti»
El hombre entró y vio una cruz pequeña, pero muy pesada que se le encajaba en el hombro y le lastimaba, buscó otra pero era muy grande y muy liviana y le hacía estorbo, tomó otra pero era de un material que raspaba, buscó otra, y otra, y otra…. hasta que llegó a una que sintió que se adaptaba a él. Salió muy contento y dijo:
La silla vacía (cuento)
La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote asumió que el hombre sabía que vendría a verlo.
«Supongo que me estaba esperando», le dijo. «No, ¿quién es usted?», dijo el hombre. «Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted, cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo estaba viniendo a verlo»
«Oh sí, la silla», dijo el hombre enfermo, «¿Le importa cerrar la puerta?» El sacerdote sorprendido la cerró.
Dame Señor, poesía de Santo Tomás Moro
Dame, Señor, un poco de sol,
algo de trabajo y un poco de alegría.
Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.
Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.
No permitas que me preocupe demasiado
por esta cosa embarazosa que soy yo…
Dame, Señor, la dosis de humor suficiente
como para encontrar la felicidad en esta vida
y ser provechoso para los demás.
Que siempre haya en mis labios una canción,
una poesía o una historia para distraerme.
Enséñame a comprender los sufrimientos
y a no ver en ellos una maldición.
Concédeme tener buen sentido,
pues tengo mucha necesidad de él.
Señor, concédeme la gracia,
en este momento supremo de miedo y angustia,
de recurrir al gran miedo
y a la asombrosa angustia
que tú experimentaste en el Monte de los Olivos
antes de tu pasión.
Haz que a fuerza de meditar tu agonía,
reciba el consuelo espiritual necesario
para provecho de mi alma.
Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo.
Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.
Dame, Señor, una fe plena,
una esperanza firme y una ardiente caridad.
Que yo no ame a nadie contra tu voluntad,
sino a todas las cosas en función de tu querer.
Rodéame de tu amor y de tu favor.
Fuente: www.devocionario.com
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Pueden ver la biografía de este Santo Mártir patrono de los Políticos y Gobernantes en www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=187
Huellas en la arena (cuento)
Una noche tuve un sueño… soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.
Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.
Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: «Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba».
Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó: «Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos».
Fuente: www.devocionario.com








