La Divina Misericordia – Puntos claves de su revelación

El primer Domingo siguiente a Pascua, la Iglesia Católica lo instituyó en día de La Divina Misericordia como fiesta litúrgica durante el Papado de Juan Pablo II, como el mismo Jesús lo pidió.
Éste día y su devoción surgen de una revelación de nuestro Señor Jesucristo a Sor Faustina Kowalska desde 1931 cuando comenzó a recibir sus mensajes y su pedido de dejarlos por escrito en un diario, hoy conocido como el Diario de Sor Faustina, libro que se recomienda leer porque su contenido es bueno para el alma y nos hará reflexionar sobre nuestra vida.
Hora de la Divina Misericordia
En éste diario, Sor Faustina puso por escrito todo lo que le fue pedido, y gracias a esta fuente de revelación, podemos conocer y llevar adelante esta devoción tan rica para las almas.
Para quiénes no lo conozcan, en las revelaciónes Jesús le pide a Sor Faustina rezar una coronilla en su honor pidiendo por la misericordia para uno y para todo el mundo, conocida como La Coronilla de la Divina Misericordía, la cual se reza cada día a las 3 de la tarde (hora que Jesús murió en la Cruz), siendo esta hora donde Dios abre las puertas de su Misericordia completamente para quién acuda a ella.
Día de la Divina Misericordia
Al mismo tiempo Jesús intituyó un día entero en el que sus puertas estarán abiertas, y por si fuera poco redobla su apuesta perdonando hasta las culpas merecida por nuestros pecados, hasta el pecador mas pecador y el alma mas oscura o roja como el escarlata será lavada en su mar de misericordia si se arrepiente, confiesa y comulga éste día, cuyo día es el Día de la Divina Misericordia, el primer Domingo después de Pascua.
A continuación, puden leer un resumen de los principales puntos de la revelación (17) que Jesús reveló a Sor Faustina y que están en su Diario (Fuente: es.catholic.net):
17_cosas_que_Jess_revel_a_Santa_Faustina_acerca_de_la_Divina_MisericordiaEspero puedan aprovechar esta gracia incalculable, y difundirla porque nada deja Dios sin paga y sin darnos las gracias prometidas para quienes den a conocer su Divina Misericordia para mayor gloria de Dios.
GR













